miércoles, 22 de octubre de 2014

Brote de vida

El pequeño Federico De Jesús nació el jueves 4 de septiembre del 2014 a las 14:57 de la tarde. Nació en casa, al igual que su hermana Paloma...Un alumbramiento lleno de Fe, fuerza y sobre todo dirección. Me sentí contenida dentro de mi jícara de conciencia, era como una flecha concentrada en su objetivo. El oleaje de contracciones llegaban tumultuosas y en sólo diez segundos se disipaban. Yoga, mi aliada, lavanda mi calmante, venadito hikurito mi oxitocina. Paloma mi doula. Federico mi sostén en la tierra. Federico bebé, suave, sabio, relajado, sereno.
Y entonces, por un momento miré al cielo y hablé con Dios, sin intermediarios, directo a él me dirigí y le hice una petición: ayúdame Dios, porque yo sola no puedo, necesito de tu divina ayuda... De inmediato sentí la cabeza de mi bebé, salí del agua porque la sentía como lava de volcán, caminé a la cama me puse en cuatro puntos y puje, puje con todas mis fuerzas, lo más salvaje de mis entrañas se apodero de mí y grité como si fuera una vaca pariendo, sé que lo más animal de mí se hizo presente para dar a luz a mi grandísimo Federico De Jesús. Pamparius a mi corazón que late al trote del venado. Pamparius a los kakauyaris que habitan en mi. Pamparius a mi útero por el trabajo tan amoroso de contener dos semillas de luz ahora llamadas Fede y Paloma...DIez mil veces gracias al universo...

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