Recordando a honrar la sangre blanca que brota como ojos de agua de mi cuerpo, confiar en ella, confiar en mi linaje, curarlo, sanarlo, amarlo...Y todo esto sólo para que Paloma sea un ser lleno de plenitud, que crezca feliz, amando la vida, que no haya nada que se lo impida para que le sirva a la tierra desde donde ella sea plenamente FELIZ....NUEVOS TEMPOS. VIDA NUEVA, RENOVADA...
martes, 24 de septiembre de 2013
Posparto. Lactancia...
Yo creo que está mucho más cabrón el posparto que el parto en sí. Cuando estaba embarazada mi meta era el parto; así que me preparé para ello tanto física, mental y espiritualmente, toda mi energía la puse ahí. Fue saltar, literalmente, al vacío. Saltas y no piensas si te vas a dar un chingadazo, vas a volar o hacer una gran pirueta y sobrellevar la caída. Fue un parto hermosísimo...Minutos después....¿Y dónde está el instructivo? Ya está llorando ¿Tiene hambre? ¿Será un moco? ¿Tendrá cólicos? o solamente quiere un apapacho...A todo esto y más nos hemos enfrentado. Y no se diga de la lactancia, mega tema. Empiezan a saltar demonillos que se disfrazan de hormonas. Hormonas cabronas que te hacen unas buenas jugadas, y entonces poco a poco van saliendo los vestigios de la conciencia, los vas desempolvando. Lactar te convierte en arqueóloga de tus propia raíz. Es un viaje de conciencia a las profundidades de tu ser donde hay de TODO. Ahora me resuena más eso que llaman "viaje de conciencia", siempre lo estamos haciendo, peregrinando hacía nosotros mismos, por lo tanto peregrinando en el universo, dejando ofrendas, en sitios sagrados, para honrar de dónde venimos. Pero a veces hay lugares que los tenemos olvidados igual que en nuestros adentros. Aprendiendo a nutrir, más bien recordando a alimentar no sólo físico también psíquico, espiritual, energético.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario