viernes, 21 de junio de 2013

Gestar


Gestar a Paloma en mi vientre ha sido muy transformador en mi vida. Fede y yo subimos al cerro del Quemado, dejamos ofrendas y rezamos ahí, en la mera cumbre del cerro, para tener un hijo, para criarlo con todo el amor y todo el corazón. Es el fruto de nuestros rezos, de nuestro peregrinar por las venas del venado.
Gestarla es gestarme a mí misma, y junto con ella voy a nacer también. Estár embarazada ha sido un tiempo de conocerme en otra faceta como mujer, es un tiempo de sanción con mi cuerpo, mi mente, mi espíritu. El yoga ha sido una bendición comenzarla en este tiempo, es una práctica que alinea mi ser: esqueleto, músculos, cerebro, sangre, pulmones, chakras, pensamientos, sensaciones, emociones, me conecta mucho con Paloma y me prepara para recibirla, para que nazca en paz, en armonía, serena. Criarla de la manera más natural, sencilla, conectada con su corazón que es el corazón de la tierra que cada día ve al sol nacer.
Muchas gracias mi amor, por llegar a nuestras vidas, por flechar nuestros corazones, por enseñarme a caminar más derecha, más alineada con el sol. TE AMAMOS..

No hay comentarios:

Publicar un comentario